EXPOSICIONES
Julio Verne
Mucho antes de que la tecnología permitiera la existencia de submarinos eléctricos, satélites artificiales o que la huella humana marcara el polvo lunar, Verne ya lo había imaginado. Julio Verne nació en Nantes, una ciudad portuaria marcada por su pasado colonial y de comercio de esclavos, azúcar y ron, ubicada al oeste de Francia, cerca de la costa del océano Atlántico, a orillas del río Loira. Criado junto a su hermano Paul en el seno de una familia burguesa, el joven Julio encontraba su refugio en el ático de la casa familiar. Desde aquel rincón, permanecía horas hipnotizado por el vaivén de los barcos y los relatos de navegantes que llegaban de horizontes lejanos, despertando en él una fascinación temprana por la exploración y el descubrimiento de lo desconocido. Verne fue un lector precoz de historia natural, mapas y atlas, y mientras recibía una educación rigurosa en disciplinas como matemáticas y latín, devoraba con fervor novelas de aventuras de autores como Daniel Defoe y James Fenimore Cooper. Fue esta combinación única de rigor académico y curiosidad insaciable la que le permitió trazar las rutas de sus célebres «Viajes Extraordinarios», una colección de más de sesenta novelas. Este escritor visionario transformó la curiosidad humana en aventuras épicas que han inspirado a generaciones de científicos y artistas, con una premisa que hoy sigue vigente: “todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”. Hacia los 200 años de su nacimiento, esta exposición es un viaje extraordinario por la vida, obra y legado de Julio Verne, desde aquel niño que observaba el puerto con anhelo de aventuras, hasta convertirse en el fundador de la ciencia ficción moderna.
Guerra de los Mundos
Mucho antes de que la tecnología permitiera la existencia de submarinos eléctricos, satélites artificiales o que la huella humana marcara el polvo lunar, Verne ya lo había imaginado. Julio Verne nació en Nantes, una ciudad portuaria marcada por su pasado colonial y de comercio de esclavos, azúcar y ron, ubicada al oeste de Francia, cerca de la costa del océano Atlántico, a orillas del río Loira. Criado junto a su hermano Paul en el seno de una familia burguesa, el joven Julio encontraba su refugio en el ático de la casa familiar. Desde aquel rincón, permanecía horas hipnotizado por el vaivén de los barcos y los relatos de navegantes que llegaban de horizontes lejanos, despertando en él una fascinación temprana por la exploración y el descubrimiento de lo desconocido. Verne fue un lector precoz de historia natural, mapas y atlas, y mientras recibía una educación rigurosa en disciplinas como matemáticas y latín, devoraba con fervor novelas de aventuras de autores como Daniel Defoe y James Fenimore Cooper. Fue esta combinación única de rigor académico y curiosidad insaciable la que le permitió trazar las rutas de sus célebres «Viajes Extraordinarios», una colección de más de sesenta novelas. Este escritor visionario transformó la curiosidad humana en aventuras épicas que han inspirado a generaciones de científicos y artistas, con una premisa que hoy sigue vigente: “todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”. Hacia los 200 años de su nacimiento, esta exposición es un viaje extraordinario por la vida, obra y legado de Julio Verne, desde aquel niño que observaba el puerto con anhelo de aventuras, hasta convertirse en el fundador de la ciencia ficción moderna.
